El valor de la educación artística

La educación artística favorece aprendizajes profundos porque conecta pensamiento y experiencia, curiosidad y placer, reflexión y acción. En las aulas y fuera de ellas, el arte hace posibles colaboraciones en donde la diversidad es el motor, donde se ensayan otras maneras de estar juntos y donde el error y la duda forman parte del proceso.

En tiempos complejos, el arte es necesario, porque cuida el bienestar emocional, refuerza el sentido de pertenencia y permite construir significado de forma colectiva. Por eso defendemos la educación artística, porque es una garantía no solo para el acceso a la cultura, sino para la participación en su construcción, como un derecho y como una necesidad.